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José Ortega y Gasset: exilio y enfermedad

Ortega y Gasset en Aravaca, 1929 El 9 de mayo se cumplen 136 años del nacimiento de José Ortega y Gasset (1883-1955). La noche del 31 de agosto de 1936, pocos después del comienzo de la Guerra Civil, Ortega y Gasset abandona España gravemente enfermo y muy decepcionado por la experiencia de la Segunda República, que considera completamente fracasada, entre amenazas y acusaciones de contrarrevolucionario, que le llevaron a dejar su domicilio y a refugiarse en la Residencia de Estudiantes. Por mediación de su hermano, Eduardo Ortega y Gasset, que era Fiscal General de la República, del médico y exministro de la República, Vicente Iranzo y del embajador de Francia, Jean Herbette, parte hacia Marsella desde el puerto de Alicante, adonde llega sin un céntimo y aquejado de una fiebre contumaz. De allí viaja a La Tronche, un pueblo a las afueras de Grenoble, lugar en el que se queja de “ fiebre, terribles dolores y debilidad espantosa ” y, después, a París, permaneciendo en cama de...

Balder, el ventrílocuo

El ventrílocuo Balder, agradece a Marino Gómez-Santos la entrevista que le hizo en el Diario  Pueblo No hace mucho, aún asombraba el ventrílocuo, como pasmaba y entretenía casi todo, porque la capacidad de fascinación de las gentes estaba prácticamente virgen. Entonces no padecíamos la hiperestimulación de las redes o de las pantallas, ni las exigencias y apremios del enjambre en el que se ha convertido la sociedad actual. Cualquier cosa maravillaba porque era novedad, algo extraordinario, aún en su mayor simpleza y candidez. Fascinaban los pirófagos, los hialófagos, los faquires, los leones indolentes falsamente sometidos por el látigo del domador, los autómatas, el cine mudo, el forzudo de pega, los pasajes del terror, los relojes de cuco y la exhibición, por pueblos miserables de adobe, de teratologías ambulantes. El mundo era ingenuo y bárbaro a su manera, como un cuadro de Gutiérrez Solana. África era exótica, China misteriosa y el triángulo de las Bermudas...

Santiago Ramón y Cajal: la voluntad hecha fuerza

Santiago Ramón y Cajal nos mira con su mirada penetrante Es conocido que Ramón y Cajal (1852-1934) tenía mal genio, un pronto furibundo que venía de su personalidad innata y, también, del fondo rústico, pobre y aldeano en que nació, aunque a medida que su sabiduría fue creciendo, se templó su propensión al arrebato. Reproducción de la partida de nacimiento de Ramón y Cajal Así lo reconoce en Recuerdos de mi vida , dibujo autobiográfico publicado entre 1901 y 1917, cuando ya era una celebridad indiscutible y maestro de una generación de médicos y biólogos. En sus páginas cuenta que de chico era “ díscolo, retraído, antipático y misterioso ”, algo antisocial, además de admirador de las maravillas de la naturaleza y amante de los juegos atléticos y de agilidad. En sus Recuerdos confiesa que “ aún hoy, consciente de mis defectos, y después de haber trabajado heroicamente por corregirlos, perdura en mí algo de esa arisca insociabilidad tan censurada por mis padres y...

Ramón Menéndez Pidal: ideas sobre el pueblo vasco y España

El 13 de marzo de 2019, se conmemora el 150 aniversario del nacimiento de Ramón Menéndez Pidal (1869-1968), filólogo, lingüista e historiador. Las tres disciplinas que cultivó son muy próximas y se hermanan con naturalidad, porque en las sociedades analógicas, la lengua y la literatura, entendidas como decires populares y como formas cultas, componen la historia, tejiendo, en lo hondo, la conciencia colectiva. ¿Cómo escribir, si no, una historia de la lengua española sin mencionar la historia de España, su literatura, cultura, dialectología, lengua hablada, orígenes e influencias? Menéndez Pidal es discípulo de Menéndez Pelayo, al que supera en su tradicionalismo aislacionista y extremoso. Además, es maestro de brillantes figuras que irradiarán su erudición y métodos en la historia, la filología, la literatura y, también, en la pura creación literaria, como Américo Castro, Tomás Navarro, Pedro Salinas, Dámaso Alonso, Rafael Lapesa, Homero Serís, Salvador Fernández Ramír...

La muerte de Ramón Gómez de la Serna

El 12 de enero de 1963, Ramón Goméz de la Serna fallece en Buenos Aires, capital de su exilio. Pocos días después, el 23 de enero, sus restos mortales llegan a España para ser enterrados en el Panteón de Hombres Ilustres de la Sacramental de San Justo, en la misma sepultura que su admirado Larra, que se encuentra en el patio en el que también reposan los restos de los padres de Gómez de la Serna. Gómez de la Serna es uno de los grandes renovadores de la literatura española del siglo XX. Introductor de las vanguardias, vanguardista él, barroco y conceptista, humorista serio, creador de un ismo personalísimo, el ramonismo, retratista de la palabra, pintoresco, anfitrión de banquetes, tertulias y homenajes literarios, subversivo, buscador de lo inverosímil, costumbrista, brillante, esteta, experimental, personaje en sí mismo, maestro de nuevas corrientes y tendencias literarias, precursor y anheloso de escribirlo todo de otra manera porque siente que ha llegado la ...

El Doctor Gregorio Marañón o la medicina humanística

El Doctor Marañón pasando consulta en el hospital. El enfermo, en primer plano Hay profesiones en las que el contacto humano es esencial. La de médico es una de ellas. Actualmente, los profesionales de la medicina experimentan un empuje hacia la despersonalización del enfermo por efecto del avance tecnológico. Pareciera que no hay enfermos sino enfermedades que, definidas a partir de parámetros y medidas consignadas, requieren de unos u otros tratamientos, limitándose la labor del médico a conocerlos y aplicarlos. Cuando vamos a la consulta observamos que el médico pide pruebas, lee datos, sigue protocolos y cumplimenta informes en su ordenador que, a su vez, leerán otros colegas que basarán sus decisiones en ellos y en otras pruebas complementarias, acumulándose una enorme cantidad de información médica sobre cada paciente sin que el paciente como tal, esto es, como persona que padece, como individualidad con historia, tenga la oportunidad de salir demasiado a la luz. De u...

Camilo José Cela o la forja de un escritor

Camilo José Cela y Marino Gómez-Santos, diciembre de 1984 De la obra de Marino Gómez-Santos, Diálogos españoles , publicada en 1958, hemos escogido una porción de citas sobre nuestro quinto Premio Nobel de Literatura, Camilo José Cela, que nos ayudan a componer un esbozo más personal de su figura antes de convertirse en una celebridad literaria, acompañándolas de ilustraciones fotográficas procedentes del FDMGS. Queremos mostrar a un Camilo José Cela muy anterior a la concesión del Nobel (1989), en sus inicios como escritor, cuando comienza a abrirse paso en el panorama literario español de la posguerra con gran brillantez al publicar, no sin grandes dificultades,  La Familia de Pascual Duarte (1942) ,  título esencial de la novela española de la segunda mitad del siglo XX. Cuenta Marino Gómez-Santos la sorpresa que le produjo ver en Mallorca, en la década de los cincuenta, a un Cela barbado: Yo no había visto nunca a este Camilo José Cela con barba larga. Conocí...